miércoles, 27 de abril de 2011

LA IGUANA de Josué Lobillo Carmona




    Una iguana estaba muy contenta en su terrario, tomando el sol, que le entraba por la ventana. Fuera, en la calle, jugaban unos niños al béisbol. Uno de ellos estaba preparado para batear, lanzó la pelota con todas sus fuerzas, y con tan mala suerte, que le dio al cristal de la ventana de la casa, donde estaba tomando el sol la iguana, y lo rompió. Saltaron tantos cristales por los aires que uno ellos fue a parar al terrario de la iguana y le cortó la cola.

     El dueño al escuchar ese ruido tan fuerte y espantoso se asustó y fue a la habitación a ver lo que pasaba... Cuando vió los cristales rotos y a la iguana sangrando, se asustó muchísimo y cogió la iguana y el trozo de cola y en un momento la llevo al veterinario de urgencias, conduciendo su coche a toda velocidad. Pero no le dio tiempo de llegar y la pobre iguana murió en el camino. El dueño estaba muy triste. Se puso a llorar. Cogió la iguana en su coche y la llevo a un lugar para que la disecaran. Luego se la llevo a su casa y la puso en el mejor rincón de su salón.

Josué Lobillo Carmona de 5º A de Primaria

2 comentarios:

  1. ¿No les crece la cola por generación espontánea a los reptiles? Es una lástima que mates a la iguana. ¿Por qué no la dejaste vivir y que siguiera tomando ael sol en su terrario al paso de la ventana? Te invito a que escribas un final feliz. ¿Estarías dispuesto a esta proposición?

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  2. Esta muy bonito, espero que sigas muchos años escribiendo asta ser escritos

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